domingo, mayo 14, 2006

Ensayo Sobre el Vacío

Tanto que se ha escrito sobre el hombre. Millares de reflexiones atiborran las estanterías del mundo. Todo el recorrido, hasta donde se puede, que arrastra consigo. Toda la copiosa historia del más solitario ser del universo, esparcida como semilla, renovándose segundo a segundo, preguntando en el tumulto, o, solitario en la montaña. Guardado en cuatro paredes, hacinado en las ciudades, de aquí hacia allá, preguntando si vendrá, que será ¿la guerra o la paz?. ¿Está todo dicho?. ¿Qué viene después?. Seguramente el hombre con mas historias de hombres. Nuevas promesas, nuevas guerras, nuevas amenazas, nuevas matanzas. Rueda la descomunal roca arrastrando, sin miramientos, el bien y el mal, diminuta en el inmenso vacío rueda su loca carrera eterna, mientras sobre ella se renueva todo lo que por su superficie transita, el árbol, la montaña, el lobo, el agua, el hombre. Nutrientes de si mismos, van a parar a la tierra, para regresar como árbol, montaña, lobo, agua, hombre, en un infinito círculo que emula el girar eterno de la inmensa y descomunal roca que los trasporta entre el nacimiento y la muerte.
Es una historia interminable, que he recibido a través de lo que es hoy mi vida y nada más. Técnicamente pobre, profundamente incompleta, tristemente nada. Es posible que esta historia la única verdadera y real sea solamente la mía. Es posible que solamente en mí esté el mundo, la piedra rodante que se desplaza y gira eternamente, y vuelve a girar. No tengo alternativa, el mundo no lo puedo representar de otra manera, siempre retornando, sucesivamente, uno tras otro se repiten las formas, los acontecimientos, hoy, estoy sentado aquí, en el siguiente segundo, hay otro y más allá otro, la guerra de ayer, mañana nuevamente será, la guerra eterna repitiéndose por los siglos de los siglos.