Me acuerdo de mi abuelo, cuando me sacó a pasear siendo yo chico, de la edad no me acuerdo, por un barrio ruinoso de Antofagasta
Me acuerdo del barrio “Los Hundidos”, allí pasé los mejores momentos de mi infancia.
Me acuerdo de mi amigo Nelson, es inválido, con él viví gran parte de mi infancia.
Me acuerdo de mi amigo Nelson, cuando jugábamos a la pelota y a él lo poníamos al arco.
Me acuerdo siempre de mi madre.
Me acuerdo de los tarros de basura a los que le encendían fuego allá en el barrio Los Hundidos.
Me acuerdo cuando jugaba a la escondida.
Me acuerdo cuando estaba aprendiendo a andar en bicicleta y al intentar afirmarme, pues perdía el equilibrio, me agarré de un fierro que tenía enrollado un alambre de púas, por supuesto me herí la mano.
Me acuerdo cuando me colgué de la camioneta que repartía la leche, pero, entré en pánico y esta vez me hice tira la cara.
Me acuerdo cuando hacíamos casas de cartón en el barrio.
Me acuerdo cuando molestábamos a don Pepe, por su destartalado camión.
Me acuerdo cuando jugábamos al salto gringo.
Me acuerdo cuando hacíamos rodar un aro acerado que guiábamos con un gancho.
Me acuerdo en la escuela primaria de aquella profesora que nos hacía sacar la ropa hasta quedar en calzoncillos solamente para revisar sí estábamos aseados
Me acuerdo cuando integré la banda de la escuela América.
Me acuerdo que empecé en la banda tocando el bombo.
Me acuerdo que después toqué barítono.
Me acuerdo de las pichangas de fútbol en la escuela América, los días sábados.
Me acuerdo del “chorta”, cuando nos perseguía por las calles de los hundidos y cuando nos daba alcance nos golpeaba con un mazo al que le afirmaba una bola de alquitrán en la punta.
Me acuerdo de tantos amigos del barrio los hundidos.
Me acuerdo del Guido, hermano del Nelson, y su estrafalaria bicicleta.
Me acuerdo del “Manzana”, el “Cleta” y el “Cuco”.
Me acuerdo del “Sonsonete”, del “Guatón”, del “Pequeña”, del “Calula”, del “Talo” sus hermanos y hermanas.
Me acuerdo de los días Domingos en que practicaban los integrantes del baile promesante “Español”.
Me acuerdo cuando fui a Ayquina tocando barítono en un baile promesante llamado: Diablada Hermandad.
Me acuerdo que cuando fui a Ayquina, también fue el Nelson.
Me acuerdo de una foto que me saqué en Ayquina.
Me acuerdo de tantos amigos que se juntaban en la casa del Nelson.
Me acuerdo cuando los tíos del Nelson nos llevaron a un prostíbulo que existía en Calama.
Me acuerdo que al Nelson tuvieron que sacarle la ropa y subirlo arriba de la prostituta.
Me acuerdo del Club Chuqui.
Me acuerdo del Poncho. Ciertamente me crié con él.
Me acuerdo de mis hermanas.
Me acuerdo de mi abuelo Manuel, cuando leía.
Me acuerdo de mi abuela Celsa, cuando tejía,
Me acuerdo cuando mi abuela me enseñaba a leer.
Me acuerdo de mi madre cuando lavaba.
Me acuerdo de mi tío Nino cuando llegaba del trabajo.
Me acuerdo de mi tío Caupolicán cuando llegó a la casa por primera vez con una coca cola.
Me acuerdo de mi abuelo las veces que lo vi subiendo y bajando del camión petrolero.
Me acuerdo que mi abuelo nos mandaba donde “El guata de lobo” con un papel.
Me acuerdo las veces que fuimos al hospital a visitar a mi abuelo.
Me acuerdo de los paseos familiares al río.
Me acuerdo del tío López y la tía Margarita.
Me acuerdo que el tío López y la tía Margarita jugaban al dominó con mis abuelos.
Me acuerdo que al Poncho y a mi nos sentaban en una banca para afirmar los palos que aserruchaba mi abuelo.
Me acuerdo cuando mi abuelo me cortaba el pelo.
Me acuerdo cuando se casó mi hermana Tegualda.
Me acuerdo cuando viví en la población Olguín.
Me acuerdo cuando levantamos las piezas de cholguán en la población Olguín.
Me acuerdo cuando mi mamá me daba arroz con huevo.
Me acuerdo que mi mamá planchaba con una plancha a carbón.
Me acuerdo de los mudos que nos ayudaron a levantar las piezas de cholguán.
Me acuerdo que tuvimos que cavar mas o menos profundo para el pozo séptico.
Me acuerdo cuando mi tío Nino me pilló fumando.
Me acuerdo que mi tío Nino me llevaba al estadio Anaconda.
Me acuerdo cuando me trenzaba a golpes con algún amigo del barrio.
Me acuerdo cuando viví en la población O’Higgins.
Me acuerdo que dormía en el suelo.
Me acuerdo que con mis hermanas matábamos “paltas”.
Me acuerdo cuando me dieron una pedrada en la cabeza y me la rompieron.
Me acuerdo de la escuela veinticinco.
Me acuerdo cuando, en la escuela me daban leche con avena.
Me acuerdo del gran patio que tenía la casa de la pob. O’Higgins.
Me acuerdo de la cachurreta que tenía el segundo marido de mi madre.
Me acuerdo cuando nació mi hermana menor.
Me acuerdo cuando lloraba mi madre.
Me acuerdo cuando fracasó el segundo matrimonio de mi madre.
Me acuerdo cuando volvimos donde mi abuelo.
Me acuerdo cuando mi abuelo se fue a Antofagasta.
Me acuerdo cuando íbamos a levantar el cierre de nuestra nueva casa.
Me acuerdo de los sanguches de carne mechada que preparaba mi madre.
Me acuerdo cuando mi madre encendía la plancha a carbón.
Me acuerdo cuando iba a la escuela industrial a primer año.
Me acuerdo del frío que sentía en las mañanas en el tiempo que tenía que ir a la escuela.
Me acuerdo del vestón que usaba cuando iba a la escuela.
Me acuerdo cuando me quedaba a dormir donde mi amigo Nelson.
Me acuerdo del árbol que floreció en mi nueva casa. Era un pimiento.
Me acuerdo del pozo séptico.
Me acuerdo del club con el que participábamos en los programas de verano.
Me acuerdo que usaba para las fiestas, el mismo vestón que llevaba al colegio.
Me acuerdo del cura Pérez.
Me acuerdo del salón parroquial.
Me acuerdo del profesor Silva.
Me acuerdo del taller de soldadura de la escuela industrial.
Me acuerdo de la señorita Clarisa.
Me acuerdo de los rostros de algunos de mis compañeros, pero, no recuerdo sus nombres.
Me acuerdo cuando viajaba a Antofagasta a visitar a mis abuelos.
Me acuerdo cuando registraba los libros de la biblioteca de mi abuelo.
Me acuerdo cuando mi abuelo se ponía el sombrero al salir a la calle.
Me acuerdo cuando construyeron el Club de Obreros.
Me acuerdo que mi abuelo fumaba con boquilla.
Me acuerdo del temor que sentí cuando ingresé a la Escuela Industrial.
Me acuerdo de aquella vez que le di en un ojo al Poncho con un cacho de papel.
Me acuerdo cuando también le di con un bate de béisbol.
Me acuerdo cuando iba al cine Chilex.
Me acuerdo del Teatro Variedades.
Me acuerdo de la Herminia.
Me acuerdo de la Chani.
Me acuerdo de la Nilda.
Me acuerdo del “Cachupín”, un amigo de mi tío.
Me acuerdo del Alex y todos sus hermanos.
Me acuerdo cuando mascaba, mascaba, mascaba y mascaba la carne y no la podía tragar.