Caminando en busca de nada
gotas de lluvia rozan mi cara
una madre cuida su fruto
la otra no tiene esperanza.
El ministro lo dijo,
la guerra viene sin tardanza
algunos están sobrando
preparamos una matanza.
Febriles discursos
se escuchan en la plaza
en el puesto de la esquina
también se vende la amenaza.
La madre tiene al niño
en sus brazos seguros
pero el señor ministro
dispone de su futuro.
Sigo caminando, el cielo
también nos está amenazando,
Dios no tiene teléfono
es inútil seguir llamando