Al despertar tenía una señal,
mi alma cantaba, mi frente brillaba.
El sueño me había dado
otra forma de buscar,
que a mi cama vino a dejar.
Me contrarió la desigualdad
entre la fantasía y la realidad.
Al final había llegado,
la pasión desbordada
las semillas que había guardado
la ilusión provocada...
Jugaba en mi cabeza
sin control
el deseo de fundir
la fantasía y la razón.
Una hora duró mi intento,
suficiente para quedar contento.
deseo se vuelva a repetir mañana
y si es posible, toda la semana.