lunes, diciembre 10, 2007

TARDE

Aquí entran la mayoría de mis apacibles tardes que, suaves se envuelven entre las melodías y acordes de mi guitarra; lentamente se van haciendo noche, vuelan con el sol, lo siguen, se funden con la tarde, luego son crepúsculo y definitivamente noche. Acordes cansados, trémulos, tristes, disonantes, repetidos, pausados, armonías que salen a flotar en aquel segundo que se lleva la tarde, mis tardes repetidas, mis tardes solitarias. Desde que conocí mi guitarra mis tardes cambiaron, ahora la tarde es música, yo soy tarde, muero con ella todos los días sepultado de tristes melodías, encerrado en estas cuatro paredes, contemplando mi jardín.